La tarea fundamental del diseñador de interiores no es otra que llevar a la realidad una visión para los espacios de trabajo y personales. El diseñador de interiores tiene la capacidad de crear y desarrollar un proyecto desde su conceptualización hasta la finalización del mismo. Es muy importante tener en cuenta que todos los proyectos de diseño deben cumplir los requisitos de seguridad y funcionalidad, plasmados en los códigos de construcción y las normas reguladoras.
El diseño de interiores es una elección profesional que implica mucho más que crear ambientes hogareños cálidos, cómodos e interesantes. Se trata de optimizar el espacio y la iluminación natural de manera eficiente y acogedora, entre otras tareas y funciones.
El diseñador de interiores tiene la misión de crear un espacio hermoso y cómodo, que aproveche al máximo lo que inicialmente ofrece una casa u oficina al tiempo que mejora los aspectos menos atractivos del espacio. Por ejemplo, un cliente que busca la mejor manera de utilizar una habitación con un diseño geométrico poco habitual tiene en un diseñador la mejor herramienta para que el espacio sea más atractivo y/o funcional.